acaba el año con un porqué

acaba el año mínimo con un porqué​

Este es el último post de 2021 y con esta foto (super Pinterest) quiero brindar con vosotras y vosotros, mientras comparto mis reflexiones de fin de año.
Al empezar a escribir, me he dado cuenta de que están directamente relacionadas con mi porqué para emprender y cambiar el rumbo de MOODLAND así que, espero que os guste y os motive a quedaros conmigo mínimo el año que viene.

Desde que terminé la carrera de Diseño de Moda (hace ya casi 7 años), tuve claro que quería crear mi marca, mi propio negocio aportando algo diferente al mundo. Nació MOODLAND como marca de moda, pero como a muchas nos ha pasado, ha habido temporadas en las que he tenido que adaptarme a la situación y he trabajado en alguna que otra tienda de ropa para subsistir, sin dedicarme 100% a mi profesión y eso me frustraba un poco, no me hacía sentir del todo bien. iSin embargo, cuando he trabajado en tienda, el hecho de ayudar a los clientes a ver y escoger cuál es la mejor opción de todo lo que están buscando, ha sido siempre gratificante para mí. Siempre he tenido claro que el mundo del estilismo de moda y de asesoría de imagen me tiraba mucho, incluso cuando MOODLAND era sólo marca de moda y exponía los productos en markets de diseño, me di cuenta que asesorar y hacer que la persona que estaba comprando se sintiera segura de sí misma, porque confiaba en lo que yo le aconsejaba, me hacía y me hace sentir muy agradecida por poder ayudar a otras personas a ganar en su autoestima. Todo lo que planteo siempre a mis clientas/es es lo que más les identifica y me baso siempre en su tipología corporal, color de piel, ojos y pelo y sobretodo en su carácter y sus gustos (su mood de ese momento). De este modo además ayudo a que sus compras sean conscientes, sabiendo que lo van a aprovechar y no se va a quedar olvidado en sus armarios.

acaba el año mínimo con un porqué

Este es el último post de 2021 y con esta foto (super Pinterest) quiero brindar con vosotras y vosotros, mientras comparto mis reflexiones de fin de año.
Al empezar a escribir, me he dado cuenta de que están directamente relacionadas con mi porqué para emprender y cambiar el rumbo de MOODLAND así que, espero que os guste y os motive a quedaros conmigo mínimo el año que viene.

Cuando vino la pandemia todo lo que había construido hasta el momento se paralizó. Me vi incapaz de seguir con lo que hacía en MOODLAND. No había pérdidas, pero tampoco había beneficio y eso me golpeó la mente. No podía seguir así, con stock que no había salido y que probablemente no iba a salir. Fue duro, no os voy a mentir, además fue un momento en el que todo el mundo se volcó en hablar sobre sostenibilidad, sobre los residuos textiles y lo que comportan para el planeta. Es un tema que ya lleva años haciendo eco, pero en la pandemia hubo un BOOM heavy que me hizo replantearme TODO. No quería seguir produciendo para que hubiera la posibilidad de que todo se transformara simplemente en excedente, necesitaba hacer algo más. Darme cuenta de esto supuso un antes y un después.

Ahora, tras esas temporadas trabajando en negocios que no eran míos y después del confinamiento, lo reflexiono y sinceramente os digo que lo agradezco. Todo esto me ha ayudado a darme cuenta de lo que quiero.

Todas de vez en cuando necesitamos ese refuerzo de autoestima externo y si a eso le añadimos que frenamos el consumismo innecesario, empezamos a conocer nuevas formas de consumir, nuevas marcas y que tenemos alguien que nos guíe en todo ese proceso, lo tenemos todo.

Lo mismo pasa cuando queremos crear nuestra propia marca personal o de producto, pero esto os lo cuento en otro post dedicado sólo a los servicios MOODLAND Studio para emprendedoras/es.

Volviendo a lo que os estaba contando, en época navideña muchas estamos muy dudosas en el momento de decidir qué ponernos para nochebuena, la cena de empresa o fin de año y también, en el momento de decidir qué regalar.

Queremos vestir y hacer regalos buenos, bonitos y baratos y muchas veces compramos al tun-tun y pensamos que “si no le gusta ya lo cambiará” o compramos varias cosas para probarnos en casa y “lo que no me guste ya lo devolveré”, pero

¿habéis pensado cómo os sentiríais si compráis algo que sabéis que le va a encantar a esa persona especial y no va a tener que ir a cambiarlo?,

¿y si os digo que la prenda que vais a comprar para la cena de empresa os va a quedar de 10 porque se ajusta a vuestra silueta y a vuestra personalidad y la vais a volver a usar porque haremos que sea super versátil?,

¿y si os digo que probablemente ya tenéis el look de navidad en vuestro armario y no tenéis que gastar dinero en ropa nueva?

A veces, es mejor plantearse dos o tres veces qué regalar y qué comprarnos, por complacer a la otra persona y hacer que se sienta especial, por sentirnos bien con nosotras mismas y además, porque hay un factor que se nos escapa y es que no estamos siendo conscientes de que nuestras compras al tun-tun, contribuyen a crear excedente y residuos textiles. Si sabemos que lo que compramos nos queda bien y lo vamos a usar en más de una ocasión, favorecemos al cambio en positivo que estamos intentando conseguir en el mundo. A lo mejor no es en todas nuestras compras, pero si mínimo en una de ellas compramos conscientemente, ya estamos aportando algo positivo.

Y estos son mis porqués para decidir que os voy a ayudar a analizar lo que ya tenéis, a crear y mantener un orden en vuestro armario y a decidir qué comprar y porqué, intentando siempre crear un impacto positivo con vuestras compras y siendo conscientes de vuestra autoestima, reconociéndoos en vuestro armario y en vuestro espejo. Siempre sumando en positivo. Y todo esto, lo consigo transformando MOODLAND en servicios:

acaba el año mínimo con un porqué

Este es el último post de 2021 y con esta foto (super Pinterest) quiero brindar con vosotras y vosotros, mientras comparto mis reflexiones de fin de año.
Al empezar a escribir, me he dado cuenta de que están directamente relacionadas con mi porqué para emprender y cambiar el rumbo de MOODLAND así que, espero que os guste y os motive a quedaros conmigo mínimo el año que viene.

Desde que terminé la carrera de Diseño de Moda (hace ya casi 7 años), tuve claro que quería crear mi marca, mi propio negocio aportando algo diferente al mundo. Nació MOODLAND como marca de moda, pero como a muchas nos ha pasado, ha habido temporadas en las que he tenido que adaptarme a la situación y he trabajado en alguna que otra tienda de ropa para subsistir, sin dedicarme 100% a mi profesión y eso me frustraba un poco, no me hacía sentir del todo bien.

Sin embargo, cuando he trabajado en tienda, el hecho de ayudar a los clientes a ver y escoger cuál es la mejor opción de todo lo que están buscando, ha sido siempre gratificante para mí. Siempre he tenido claro que el mundo del estilismo de moda y de asesoría de imagen me tiraba mucho, incluso cuando MOODLAND era sólo marca de moda y exponía los productos en markets de diseño, me di cuenta que asesorar y hacer que la persona que estaba comprando se sintiera segura de sí misma, porque confiaba en lo que yo le aconsejaba, me hacía y me hace sentir muy agradecida por poder ayudar a otras personas a ganar en su autoestima.

Todo lo que planteo siempre a mis clientas/es es lo que más les identifica y me baso siempre en su tipología corporal, color de piel, ojos y pelo y sobretodo en su carácter y sus gustos (su mood de ese momento). De este modo además ayudo a que sus compras sean conscientes, sabiendo que lo van a aprovechar y no se va a quedar olvidado en sus armarios.

Cuando vino la pandemia todo lo que había construido hasta el momento se paralizó. Me vi incapaz de seguir con lo que hacía en MOODLAND. No había pérdidas, pero tampoco había beneficio y eso me golpeó la mente. No podía seguir así, con stock que no había salido y que probablemente no iba a salir. Fue duro, no os voy a mentir, además fue un momento en el que todo el mundo se volcó en hablar sobre sostenibilidad, sobre los residuos textiles y lo que comportan para el planeta.

Es un tema que ya lleva años haciendo eco, pero en la pandemia hubo un BOOM heavy que me hizo replantearme TODO. No quería seguir produciendo para que hubiera la posibilidad de que todo se transformara simplemente en excedente, necesitaba hacer algo más. Darme cuenta de esto supuso un antes y un después.

Ahora, tras esas temporadas trabajando en negocios que no eran míos y después del confinamiento, lo reflexiono y sinceramente os digo que lo agradezco. Todo esto me ha ayudado a darme cuenta de lo que quiero.

Cuando vino la pandemia todo lo que había construido hasta el momento se paralizó. Me vi incapaz de seguir con lo que hacía en MOODLAND. No había pérdidas, pero tampoco había beneficio y eso me golpeó la mente. No podía seguir así, con stock que no había salido y que probablemente no iba a salir. Fue duro, no os voy a mentir, además fue un momento en el que todo el mundo se volcó en hablar sobre sostenibilidad, sobre los residuos textiles y lo que comportan para el planeta. Es un tema que ya lleva años haciendo eco, pero en la pandemia hubo un BOOM heavy que me hizo replantearme TODO. No quería seguir produciendo para que hubiera la posibilidad de que todo se transformara simplemente en excedente, necesitaba hacer algo más. Darme cuenta de esto supuso un antes y un después.

Ahora, tras esas temporadas trabajando en negocios que no eran míos y después del confinamiento, lo reflexiono y sinceramente os digo que lo agradezco. Todo esto me ha ayudado a darme cuenta de lo que quiero.

Todas de vez en cuando necesitamos ese refuerzo de autoestima externo y si a eso le añadimos que frenamos el consumismo innecesario, empezamos a conocer nuevas formas de consumir, nuevas marcas y que tenemos alguien que nos guíe en todo ese proceso, lo tenemos todo.

Lo mismo pasa cuando queremos crear nuestra propia marca personal o de producto, pero esto os lo cuento en otro post dedicado sólo a los servicios MOODLAND Studio para emprendedoras/es.

Volviendo a lo que os estaba contando, en época navideña muchas estamos muy dudosas en el momento de decidir qué ponernos para nochebuena, la cena de empresa o fin de año y también, en el momento de decidir qué regalar.

Queremos vestir y hacer regalos buenos, bonitos y baratos y muchas veces compramos al tun-tun y pensamos que “si no le gusta ya lo cambiará” o compramos varias cosas para probarnos en casa y “lo que no me guste ya lo devolveré”, pero ¿habéis pensado cómo os sentiríais si compráis algo que sabéis que le va a encantar a esa persona especial y no va a tener que ir a cambiarlo?, ¿y si os digo que la prenda que vais a comprar para la cena de empresa os va a quedar de 10 porque se ajusta a vuestra silueta y a vuestra personalidad y la vais a volver a usar porque haremos que sea super versátil?, ¿y si os digo que probablemente ya tenéis el look de navidad en vuestro armario y no tenéis que gastar dinero en ropa nueva?

A veces, es mejor plantearse dos o tres veces qué regalar y qué comprarnos, por complacer a la otra persona y hacer que se sienta especial, por sentirnos bien con nosotras mismas y además, porque hay un factor que se nos escapa y es que no estamos siendo conscientes de que nuestras compras al tun-tun, contribuyen a crear excedente y residuos textiles. Si sabemos que lo que compramos nos queda bien y lo vamos a usar en más de una ocasión, favorecemos al cambio en positivo que estamos intentando conseguir en el mundo. A lo mejor no es en todas nuestras compras, pero si mínimo en una de ellas compramos conscientemente, ya estamos aportando algo positivo.

Y estos son mis porqués para decidir que os voy a ayudar a analizar lo que ya tenéis, a crear y mantener un orden en vuestro armario y a decidir qué comprar y porqué, intentando siempre crear un impacto positivo con vuestras compras y siendo conscientes de vuestra autoestima, reconociéndoos en vuestro armario y en vuestro espejo. Siempre sumando en positivo. Y todo esto, lo consigo transformando MOODLAND en servicios:

Closet: armario consciente
Mood: estilo consciente
Your moodland: armario y estilo consciente integral

Si quieres saber más y saber qué servicio encaja mejor con tus necesidades, puedes reservar tu sesión de valoración gratuita de 15minutos en el siguiente enlace.

Y hasta aquí mis reflexiones antes de empezar un nuevo año. Espero seguir leyéndoos en 2022 y muchos años más.

Aunque aún nos quedan unos días, os deseo feliz Navidad y FELIZ AÑO NUEVO❤︎

¡Cheers!🥂

Gracias por estar ahí,

Meri.

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Y hasta aquí mis reflexiones antes de empezar un nuevo año. Espero seguir leyéndoos en 2022 y muchos años más.

Aunque aún nos quedan unos días, os deseo feliz Navidad y FELIZ AÑO NUEVO❤︎

¡Cheers!🥂

Gracias por estar ahí,

Meri.

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